sábado, 2 de febrero de 2019

Autobiografía

Karina Fischer


Soy Karina Martha Fischer Kolbe, nacida el 30 de marzo de 1973 en Bella Vista - Itapúa. Hija de una familia de padres paraguayos descendientes de alemanes, cuya actividad principal siempre fue la agricultura básica. Soy la menor de seis hermanos, y  la única de la familia que accedió a una educación secundaria y superior ya que en el lugar en que vivíamos sólo había una escuela de educación primaria y tampoco mis padres tenían recursos para enviarlos a otra comunidad a estudiar, recién cuando yo crecí se creó un colegio agropecuario en el cual realicé mis estudios secundarios.
Al culminar el bachillerato tuve la oportunidad de iniciarme como maestra bachiller hace ya 27 años atrás, hoy a un paso de acceder a la jubilación ordinaria como funcionaria del magisterio nacional y darle paso a tanta gente con quizás más capacidad que yo, con una mente más abierta a los cambios vertiginosos de la sociedad, y así poder dedicarme solamente a la investigación y a la educación superior; y por supuesto a mí y a mis dos hijos adolescentes.
En cuanto a mi trayectoria como docente tuve la gran oportunidad de pasar por los diferentes niveles del sistema educativo nacional, me inicié como maestra de 2° y 4° grados, luego fui docente de plurigrado varios años, también me desempeñé como catedrática en varios colegios de la zona en las áreas de Educación Artística y Trabajo y Tecnología que son las asignaturas que más me apasionan, aparte de la Lengua Castellana y las Ciencias Sociales. También me desempeñé como docente en educación permanente de jóvenes y adultos. Con mi gestión fui parte de la creación del Liceo Nacional Virgen de Caacupé de Bella Vista y el Instituto de Electromecánica FUCAI de Hohenau. Después de varios años de gestiones logré con la comunidad educativa la construcción del local propio para el Colegio Nacional Juan Pablo II de Villa Santa María - Trinidad en el cual me desempeñé como catedrática y Directora Ad Honorem por varios años. En el 2009 tuve la oportunidad de concursar por la Supervisión Pedagógica del Nivel Medio y accedí a inicios del 2010 como ganadora de concurso para los distritos de Alto Verá, Pirapó, Bella Vista, Obligado, Hohenau, Jesús y Trinidad. Actualmente sigo en el cargo, pero luego del rediseño de las supervisiones hoy como Supervisora Pedagógica de los Niveles 1, 2 y 3 que sería Educación Escolar Básica, Media y Permanente en los distritos de Bella Vista y Pirapó.
En mi trayectoria en la educación integré varias comisiones a nivel departamental de evaluación en los concursos públicos de oposición, fui capacitadora de docentes a nivel departamental, capacitadora en  el Censo Nacional de Población y Vivienda en el departamento de Alto Paraná, integro como miembro de la comisión la FEBAP (Federación Económica Brasil, Argentina y Paraguay). Participé de diversos congresos y seminarios nacionales e internacionales como expositora y asistente,  formé parte en varias ocasiones de las mesas evaluadoras de tesis de grado, maestría y doctorado en la UNAE. 
Desde el año 2000 me desempeño como docente universitaria en varias instituciones de la zona y del departamento de Itapúa, en cursos de  grado y pos grado como ser en la UNAE, Universidad Católica, UPAP, UTCD. Desde el 2015 soy Directora General de la UNAE (Universidad Autónoma de Encarnación) Sede Colonias Unidas, institución bastante compleja con más de quinientos estudiantes y cerca de sesenta docentes y funcionarios.
La educación es un ámbito que en realidad me apasiona y me mueve, especialmente la gestión educativa y la formación de docentes, pues el Maestro es el actor clave dentro del proceso educativo y el futuro del país.
Estoy muy agradecida por esta excelente oportunidad de seguir formándome. En los 27 años que pasaron luego de terminar el colegio nunca dejé de estudiar, no descansé ni un sólo año, siempre seguí formándome en diferentes ámbitos de la educación. Realicé varias especializaciones como ser en Evaluación Educativa, Didáctica Universitaria, Metodología de la Investigación en Ciencias Sociales, en Didáctica de la Lengua y la Literatura, Planificación Educativa Estratégica, Administración y Gestión Escolar. Soy profesora de Ciencias Sociales, Educación Agraria y Lengua Guaraní que  en verdad no es mi fuerte, pero como docente paraguaya no lo puedo desconocer, tenemos una obligación moral de estudiarla y al menos demostrar interés hacia  nuestra dulce y rica lengua oficial el guaraní. 
A más de eso cursé una Maestría en Educación en la UNI (Universidad Nacional de Itapúa) y una Maestría en Docencia y Gestión Universitaria en la UNAE (Universidad Autónoma de Encarnación). Soy Doctora en Educación por la UNI. Tengo cursado el Doctorado en Educación y Desarrollo Humano de la UNAE, en proceso de elaboración de Tesis. 
Actualmente me estoy abocando lentamente a un nuevo desafío, a la investigación y al estudio de las emociones, la salud mental y su influencia en la salud física del ser humano,  cómo poder colaborar en la calidad de vida de las personas.
Vivo en Hohenau, estoy divorciada hace cinco años y vivo con mis dos hijos de 16 y 18 años de edad.
Mi principal actividad siempre fue la formación de niños y jóvenes. En esta etapa de la vida estoy agradecida por todo lo que logré personal y profesionalmente, feliz de ver a tantos exalumnos ya profesionales. Considero que con la cátedra  CTS llegaré a más personas y podré adecuarme a los nuevos paradigmas y dar respuestas acertadas en cada caso. Agradezco infinitamente poder compartir este espacio y aprender tanto en tan poco tiempo.


miércoles, 1 de mayo de 2013

En la actualidad es necesario que un docente cuente con capacidades innovadoras para hacer frente a los nuevos desafíos. El aprendizaje del uso adecuado de las tecnologías para utilizarlas como herramientas transformadoras en el desarrollo del proceso enseñanza aprendizaje. Analizando la realidad, nos damos cuenta que los estudiantes hoy día ya no aprenden como antes, por lo tanto los docentes ya no podemos enseñar de la misma manera como hemos aprendido en nuestra época de estudiantes.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Rol Docente en la Reforma Educativa

Perfil del Docente
¿Cuál es el perfil del profesional capaz de dar respuesta a los nuevos desafíos educativos?
Es aquel docente autónomo, capaz de tomar decisiones dentro de los equipos de trabajo sobre qué, como, y cuándo enseñar y evaluar. Capaz de ser un mediador de la interacción de cada alumno y alumna con los objetos del conocimiento. Capaz de reflexionar sobre la acción, incorporando las variables antropológicas, sociales, políticas psicológicas y culturales que intervienen en la educación y no ya el mero transmisor de conocimientos, que desarrolla sus clases a través de unas metodologías más o menos eficaces y ejecutor de teorías y técnicas que otros investigan.
El docente es la persona encargada de llevar adelante el proceso enseñanza - aprendizaje, es la figura que coordina, motiva, es el orientador por excelencia, guía y modelo para el alumno.
A más de esto el docente debe poseer el siguiente modelo profesional:
Ø La competencia didáctica en la especialidad.
Ø La competencia metodológica.
Ø La competencia para dirigir grupos de aprendizaje.
Ø La competencia de diagnóstico.
Ø La capacidad de asesoría.
Ø La competencia metacognitiva.
Ø La competencia con respecto a los medios de comunicación.
Ø La competencia de trabajar en equipo.

Condiciones para ser un excelente docente.
Ø Tener, sino intuición, al menos comprensión rápida de los deseos, de las necesidades y de las reacciones de los estudiantes.
Ø Saber reaccionar con palabras, actos y decisiones apropiadas.
Ø Conocer los métodos apropiados para crear un ambiente agradable, claro, simpático y en armonía.
Ø Poseer un bagaje abundante y práctico de cosas que se manden hacer a los alumnos.
Ø Manejar con claridad y alegría las diversas actividades educadoras.
Ø Poseer una basta experiencia, ya que hay conocimientos que no se logran de la noche a la mañana.
Ø Conocer los principios y leyes de la educación, tales como:
§ Conocer a fondo lo que va a enseñar.
§ Lograr y sostener la atención e interés de los alumnos.
§ Usar un lenguaje que los alumnos puedan entender bien y explicar con claridad el significado de toda palabra nueva que sea necesaria.
§ Empezar por lo ya conocido y pasar a lo desconocido, por grados, natural y fácilmente.
§ Motivar la actividad intelectual de los alumnos y llevarlos a descubrir por sí mismos la verdad.
§ Exigir que los alumnos expongan completa y correctamente en su propio lenguaje, las verdades que se les hayan enseñado, debiendo afirmarlas con pruebas y ejemplos.
§ Dar muchos repasos a cada asunto con todo cuidado y detenimiento y agregando nuevas ideas qué confirmen las ya conocidas.
El llevar a la práctica estos principios causa en los alumnos una suerte de admiración que los cautiva, un respeto afectuoso que los magnetiza, al mismo tiempo que la ignorancia engendra desprecio y aversión. Hacen estragos en el hombre pobremente dotado en es aspecto intelectual y no puede ser nunca un buen educador y pedagogo.

Conocimiento amplio, profundo y claro del Docente.
Para realizar una enseñanza excelente es preciso del docente el conocimiento profundo, amplio y claro de la ciencia, debe percibir claramente el lazo que existe entre las diversas ramas del saber humano y el papel respectivo de cada una de ellas en la obra educativa.
Aun cuando al alumno no se le han de dar los conocimientos profundos, no por eso dejan de ser indispensables al maestro para realizar bien su cometido.
De esto se infiere la necesidad de la previa preparación escrupulosa de las lecciones, en cuanto a la forma, al fondo, al orden, al material, etc. Todo conocimiento y cuidado es poco en cuestión de tanta importancia.

Ética Profesional del Docente.
La ética profesional es el compromiso que adquiere el hombre de respetar a sus semejantes en el trato de la profesión que ejerce.
La acción profesional procura el sustento propio y el de la familia, así como también propende a la conservación de los elementos fundamentales de la comunidad y al desarrollo social. Siendo así, las acciones individuales y colectivas son valorizadas en cuanto a estos objetivos y en la medida en que estos sean contemplados.
La ética profesional comprende un compromiso de comportamiento derivado de la propia acción del trabajo, de sus consecuencias, junto a los directamente interesados y a la sociedad en general.
Ella constituye lo que se espera de la conducta de un profesional. Es como una expectativa de comportamiento, sobre cuya base se establecen las relaciones entre la clientela y el profesional. Consiste, asimismo, una necesidad y una garantía para que exista un clima de confianza en las relaciones humanas y laborales del profesional.
No debemos olvidar que la ética del profesor expresa, por sobre todo, profundo respeto a la formación de nuevas generaciones, herederas de un presente estructurado sobre la base de un pasado cultural que no puede ser omitido sin grave perjuicio para la colectividad.
El profesor tiene que ser modelo e inspirador de procedimientos sociales y morales positivos para la conservación y el progreso de la sociedad; por ello debe inspirar confianza, tanto a la familia como a la comunidad en general. A la familia, porque su misión será la de educar a lo que esta tiene como su bien más querido: los hijos. A la sociedad, porque de él , en gran parte va a depender la mentalidad de los sujetos llamados a constituirse en los renovadores de todos los sectores de la vida social.
En conclusión podemos afirmar que la educación constituye un derecho y un deber de básica y fundamental exigencia. A ella le corresponde despertar y desarrollar las aptitudes de la persona humana para que esta pueda llegar a su plenitud e integrarse a su entorno, haciéndose partícipe de los compromisos de su comunidad.
Una enorme responsabilidad pesa sobre los hombros de los educadores, estos son los responsables de sus palabras, del tono con que las dicen, de sus silencios de sus gestos, de los contenidos de sus enseñanzas, de las experiencias en las que hacen participar a los educandos, de los ejemplos que dan con su propia conducta, son responsables de su vida pública y de su vida privada. Son los responsables de llevar a cabo, de hacer vivir el Proyecto Educativo Nacional, de transformar toda una sociedad o una generación presente y futura.
El profesor debe creer en la educación, en sí mismo, en su capacidad de transformar la conducta de su alumno y por ende de toda la sociedad a través de la disciplina que enseña. Debe estar convencido de su papel y de su importancia en la formación del educando, debe convencerse de su responsabilidad como agente que influye en las mentalidades que se están formando y, más aun que es él quien en su calidad de profesional, actúa con lo más delicado y valioso que hay en la naturaleza que son otras criaturas divinas.
La responsabilidad profesional del profesor debe conducirlo a querer perfeccionarse constantemente en tres aspectos: en el técnico, profesional y en el social. Técnicamente, procurando actualizar los conocimientos sobre su disciplina; profesionalmente, informándose de los progresos de la didáctica; y socialmente, proponiéndose, a través de la asignatura formar cada vez a mejores ciudadanos.
También el docente debe desarrollar su espíritu de autocrítica, de criticar continuamente su propia conducta. Analizar profundamente todas las situaciones conflictivas por las que se vio envuelto, de modo a reflexionar acerca de si actuó bien o mal en ellas. Desconfiar a veces de su propia acción a fin de ajustarla a las realidades humanas y sociales de sus alumnos y de institución donde colabora.



BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Ø MEC , Ministerio de Educación y Cultura, Programa de Mejoramiento de la Calidad de loa Educación Secundaria (MECES) 1998, “Aprender desde la Práctica, los traspasos necesarios para la nueva organización pedagógica”. Imprenta Salesiana.

Ø MEC. Ministerio de Educación y Cultura, “Paraguay 2020”.-

Ø NÉRICI, Imideo Giusseppe, 1985, “Hacia una Didáctica General Dinámica”. Editorial Kapeluz.